Escarabajo sanjuanero (Melolontha melolontha): cómo identificarlo y qué hacer si aparece en casa

Cómo identificarlo: señales claras
Si te encontrás con un insecto que parece un escarabajo y aparece a finales de primavera, es muy probable que se trate de un Melolontha. Estas son las características principales que ayudan a reconocerlo:

Tamaño considerable: entre 20 y 30 milímetros, lo que lo hace fácilmente visible.
Color marrón rojizo brillante en las alas duras, con la cabeza y el tórax más oscuros.
Antenas en forma de abanico, especialmente desarrolladas en los machos.
Vuelo ruidoso y torpe, con choques frecuentes contra paredes, ventanas y lámparas.
Patas robustas con pequeños ganchos que le permiten aferrarse con fuerza a las superficies.
Aparición nocturna, atraído por las fuentes de luz artificial.
Por qué entra a las casas
El sanjuanero es un insecto fuertemente atraído por la luz. Durante la noche, las lámparas exteriores, las ventanas iluminadas e incluso las pantallas de los celulares pueden actuar como un imán. Su vuelo, descrito por muchos como caótico, los lleva a chocar con superficies de forma repetida, ya que no son grandes voladores: se desplazan con energía pero poca precisión.

Por otro lado, los adultos suelen alimentarse de hojas de árboles como robles, hayas y otros frondosos, por lo que es común encontrarlos cerca de zonas arboladas o jardines con vegetación abundante.

¿Es peligroso? ¿Pica o muerde?
Una de las dudas más frecuentes cuando aparece este insecto en casa es si representa algún riesgo. La respuesta es tranquilizadora: el escarabajo sanjuanero no pica, no muerde y no transmite enfermedades a los humanos. Tampoco es venenoso. A lo sumo, puede aferrarse a la piel o la ropa con sus patas ganchudas, lo que puede causar una sensación incómoda pero nunca daño real.

Donde sí puede generar problemas es en la agricultura y la jardinería. Sus larvas, llamadas gusanos blancos, viven bajo tierra durante tres o cuatro años y se alimentan de las raíces de pastos, cereales y árboles jóvenes, pudiendo causar daños importantes en cultivos y céspedes.

Qué hacer si te encontrás uno en casa
Si el insecto entró por una ventana o se posó en una pared, no hay motivos para alarmarse ni para eliminarlo. Lo más recomendable es ayudarlo a salir al exterior con cuidado. Estos son algunos pasos sencillos: