Fue precisamente en Londres, siendo aún una adolescente, donde comenzó a interesarse por el teatro. Estudió en la American School in London y participó en producciones estudiantiles que despertaron su vocación. Sin embargo, la muerte arrepentida de su padre en 1974 obligó a la familia a regresar a Estados Unidos. Turner terminó sus estudios en la Universidad Estatal de Misuri y se graduó en Bellas Artes con especialización en interpretación.
Los primeros pasos en la actuación
Tras su graduación, Kathleen se mudó a Nueva York decidida a construir una carrera en el teatro. Trabajó como camarera y en distintos empleos temporales mientras buscaba oportunidades. Sus primeros papeles llegaron en producciones off-Broadway y, más tarde, en la telenovela diurna The Doctors, donde interpretó a Nola Aldrich entre 1977 y 1979. Aquella experiencia televisiva le dio visibilidad y experiencia, aunque su ambición estaba puesta en el cine.
El estrellato con «Fuego en el cuerpo»
El gran salto llegó en 1981, cuando el director Lawrence Kasdan la eligió para protagonizar Body Heat (Fuego en el cuerpo), un thriller neo-noir junto a William Hurt. Su interpretación de Matty Walker, una mujer fatal seductora e inteligente, provocó un impacto inmediato en la crítica y en el público. La película la convirtió, prácticamente de la noche a la mañana, en una de las nuevas estrellas de Hollywood.
A partir de ese momento, Turner encadenó una serie de éxitos que definieron los años ochenta. En 1984 protagonizó Romancing the Stone (Tras la esmeralda perdida), una aventura romántica dirigida por Robert Zemeckis junto a Michael Douglas y Danny DeVito, que le valió un Globo de Oro como mejor actriz de comedia. La secuela, La joya del Nilo, llegó en 1985 con similar éxito comercial.
Consolidación y reconocimiento
En 1986, Kathleen protagonizó Peggy Sue Got Married, dirigida por Francis Ford Coppola, papel por el cual obtuvo su única nominación al Óscar como mejor actriz. Ese mismo período incluyó títulos como Prizzi's Honor (1985) de John Huston y The War of the Roses (1989), donde volvió a compartir pantalla con Michael Douglas y Danny DeVito en una comedia oscura sobre un divorcio destructivo.
Su voz distintiva también la llevó a un papel memorable como Jessica Rabbit en ¿Quién engañó a Roger Rabbit? (1988), personaje animado que se convirtió en un ícono de la cultura popular. Turner nunca apareció en la pantalla, pero su voz sensual definió al personaje para siempre.
El teatro y una etapa de transformación
A lo largo de los años noventa, Kathleen continuó trabajando en cine, aunque comenzó a dedicarle mayor espacio al teatro. Recibió una nominación al Premio Tony por su papel en La gata sobre el tejado de zinc en 1990, y otra por ¿Quién teme a Virginia Woolf? en 2005, dos de las obras más exigentes del repertorio estadounidense.
La lucha contra la artritis reumatoide
A mediados de los años noventa, Turner comenzó a sufrir dolores intensos que finalmente fueron diagnosticados como artritis reumatoide, una enfermedad autoinmune que causa inflamación crónica de las articulaciones. La enfermedad afectó profundamente su apariencia física y su capacidad para trabajar. Durante años, Kathleen se enfrentó a tratamientos con esteroides que alteraron su cuerpo y su voz, generando rumores infundados sobre problemas con el alcohol.