Guía para limpiar joyas en casa…

Para empezar, elige un recipiente pequeño y cúbrelo completamente con papel de aluminio, asegurándote de que el lado brillante quede hacia arriba. Calienta suficiente agua para cubrir tus joyas y luego vierte con cuidado el agua caliente en el recipiente. Agrega una cucharada de bicarbonato de sodio y una cucharada de sal, revolviendo hasta que se disuelvan por completo. A continuación, agrega dos o tres gotas de jabón líquido para platos. Coloca suavemente las joyas en la solución, asegurándote de que cada pieza esté en contacto directo con el papel de aluminio. Este contacto es esencial para que se produzca la reacción química.

En cuestión de segundos, es posible que observe pequeñas burbujas alrededor de la joya o un ligero movimiento en el agua. Esto indica que la suciedad se está desprendiendo del metal. Las piezas ligeramente deslustradas pueden requerir solo unos minutos, mientras que las muy deslustradas pueden beneficiarse de un remojo de hasta diez minutos. Las piezas con piedras preciosas delicadas, engastes pegados o materiales porosos como las perlas deben tratarse con especial cuidado o limpiarse por separado con métodos más suaves.